jueves, 11 de marzo de 2010

JUICIO ESPECIAL DE RENDICIÓN DE CUENTAS

Aníbal A. Ruiz Armijo

SUMARIO:

1. Aspectos generales de la rendición de cuentas.

2. Proceso ejecutivo de rendición de cuentas.

3.- Juicio ordinario de glosa.

4. Rendición de cuentas cuando el cuentadante está ausente.

5. Nombramiento de guardador ad-litem al cuentadante.

6. Rendición de cuentas de menor cuantía.

1.- Aspectos generales de la rendición de cuentas

1.1.- Fundamento de la rendición de cuentas

Es un principio indiscutido del Derecho, tanto en materia civil como mercantil que todo aquel que administra por cualquier título un patrimonio ajeno, está en el deber jurídico de rendir cuentas de los resultados de su administración.

En materia mercantil este principio no tiene excepciones, en razón de las extensas y multilaterales relaciones jurídicas que suscita el tráfico comercial1; pero en materia civil si pueden existir excepciones a la obligatoriedad de rendir cuentas, debido al juego del principio de la autonomía de la voluntad de los contratantes2.

Así, están obligados a rendir cuentas, entre otros:

a.- Los padres a los hijos, con relación a los bienes de estos que administraron durante su minoridad3;

b.- Los guardadores a los pupilos, con relación a los bienes de estos que administraron durante la guarda4;

c.- Los albaceas a los herederos, con relación a los bienes de la sucesión5;

d.- El heredero a los acreedores hereditarios y testamentarios, con relación a los bienes hereditarios usados para el pago de dichas obligaciones6;

e.- El gestor oficioso a su representado, con relación a los actos y gastos hechos7;

f.- El mandatario a su mandante, con relación al negocio o negocios que se le encomendaron8.

1.2.- Concepto de cuenta y de rendición de cuentas

Se denomina cuenta a la “representación númerica del conjunto de relaciones jurídicas que atañen a un patrimonio y a las operaciones económicas relativas a aquel, y que muestra los hechos y resultados económicos de dichas operaciones”.

Se denomina rendición de cuentas a “la obligación jurídica de poner en conocimiento del propietario o administrado, los hechos y resultados patrimoniales relativos a una o varias operaciones determinadas de administración de bienes ajenos”.

Si comprende todos los hechos y sus resultados, se denomina rendición de cuentas específica o descriptiva; si comprende sólo los resultados de las operaciones, se denomina rendición de cuentas sinóptica o resumida.

1.3.- Contenido legal de la rendición de cuentas

De acuerdo a lo dispuesto en el art. 1418 Pr., una rendición de cuentas formal debe contener indispensablemente al menos los siguientes requisitos:

a.- Carta-cuenta con especificación del cargo y data y del saldo líquido;

b.- Documentos enlegajados y numerados por orden de fechas;

c.- Una relación suscinta de las operaciones del negocio o cargo, en relación con la carta-cuenta y los documentos enlegajados.

Careciendo de estos requisitos, no se considera una verdadera rendición de cuentas

“Por razón de método, habrá que examinar en primer término, el recurso interpuesto por el apoderado del reo, contra el segundo punto de la sentencia, en que el tribunal a quo declaró que el informe o estado de cuentas presentado por el Gerente de la sociedad ‘Adrián Blandón e Hijos’, no constituye rendición de cuentas. Fundó su opinión la Honorable Sala, en que la ley no ha prescrito una forma sacramental para rendir cuentas, aún cuando haya fijado líneas generales con los detalles más sobresalientes, como puede verse en los Artículos 104 y siguientes C.C., de tal manera que un simple informe o estado de cuentas que no reuna los requisitos fundamentales obligatorios, ni aporte los datos aclaratorios y los documentos indispensables, nopuede considerarse como cuenta en el sentido legal; que en el caso de autos, lo escueto de las cuentas, el laconismo de la información y la falta de documentos necesarios, privan a ese informe del carácter de cuenta... el Supremo Tribunal estima acertada las consideraciones de la Honorable Sala, porque en rigor jurídico, el estado de cuentas no es más que la demostración de la situación actual de un negocio en el que, por la técnica de las operaciones, debe figurar el detalle de las ganacias y de las pérdidas; en tanto que la verdadera rendición de cuentas es la que se presenta con los requisitos que debe contener, esto es, carta-cuenta con especificiación de cargo y data, y del saldo líquido; documentos enlegajados y numerados por orden de fechas y una relación suscinta del negocio o cargo en relación con la carta-cuenta y los documentos...” (Sentencia de las 12 m. de 19 de diciembre de 1956, B.J. pág. 18344, Cons. I).

La Corte Suprema de Justicia ha mantenido el criterio de que no está correctamente llevada una cuenta si las partidas no tiene comprobantes y no fueron asentadas día a día en la propia época en que acontecieron.

“Establecida por los Artos. 921 C y 1793 Pr., la obligación que tiene el depositario de rendir cuenta de su administración en la forma que la ley establece para los guardadores, es fuera de toda duda que la Sala sentenciadora ha tenido derecho para examinar la cuenta presentada por el señor Mercado, y como consecuencia de ese examen, razón para afirmar que la cuenta rendida por dicho señor no se llevó con las formalidades que la ley requiere, puesto que ni las partidas de ingresos ni de egresos están respaldadas por comprobantes como prescribe la ley (Arto. 473 C. y 808 Pr.), y no fueron asentadas día por día en la propia época en que acontecieron, como lo manda el Arto. 487 C., pues a las páginas 23 y 24 del libro de cuentas del señor Mercado que corresponden a las mismas páginas de la carta-cuenta, aparece el dato del pago de empleados de la Empresa desde el 28 de abril de 1913 al 16 de diciembre de 1914 en un solo total; y es notorio que a los empleados de esa naturaleza se les paga en partidas mensuales; por lo que no se han violado los Artos. 485 y 487 C., que cita el recurrente, ni el 921 del mismo Código que terminantemente dice que la obligación de rendir cuentas que tienen todos los que administran bienes ajenos, prescribe por el término de cinco años; y como la demanda del señor Poessy para que el señor Mercado rindiera cuentas se instauró el 9 de enero de 1915, es decir, en el mes siguiente de haber concluido el depósito, es evidente que por el emplazamiento judicial quedó interrumpida la prescripción [Arto. 927 C.]” (Sentencia de las 12 m. de 8 de abril de 1930, B.J. pág. 7373, Cons. II).

1.4.- Elementos de la rendición de cuentas

La rendición de cuentas tiene tres elementos:

a.- Título: Declaración contractual o autoritaria (sentencia firme de condena) que acredita la obligación de rendir cuentas y el derecho a exigirlas.

b.- Sujetos: Cuentadante (administrador obligado a rendir las cuentas) y cuentahabiente (propietario o administrado con derecho a exigir la rendición de cuentas).

c.- Objeto: Negocio o negocios sobre los que ha recaído la administración patrimonial.

1.5.- Modalidades de la aprobación de las cuentas

Rendidas las cuentas, estas deben aprobarse por el administrado. Esta sanción o aprobación de las cuentas rendidas puede darse de cuatro maneras:

a.- Aprobación expresa del cuentahabiente: Se produce cuando el cuentahabiente manifiesta de manera clara y precisa, normalmente por escrito, su conformidad con las cuentas rendidas.

b.- Aprobación tácita del cuentahabiente: Tiene lugar cuando el cuentahabiente no impugna las cuentas rendidas, al tenor de los arts. 1408 Pr. y 109 C.C.9

c.- Aprobación por transacción entre el cuentadante y el cuentahabiente: Se da cuando ambas partes se hacen mutuas y recíprocas concesiones y renuncias para dar por solventadas sus relaciones de administración.

d.- Aprobación por sentencia firme dictada por autoridad competente: Se produce cuando se aprueban las cuentas por el juez mediante una sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada dictada en un juicio de rendición de cuentas.

2.- Proceso ejecutivo de rendición de cuentas

Puede procederse ejecutivamente para exigir la rendición de cuentas de una administración cuando existe a favor del cuentahabiente un documento público indubitado que demuestre fehacientemente la existencia de una obligación de rendirlas, es decir, que existan los requisitos que se exigen para la procedencia de cualquier juicio ejecutivo:

a.- Deudor cierto de la rendición de cuentas (el cuentadante);

b.- Acreedor cierto de la rendición de cuentas (el cuentahabiente);

c.- Obligación cierta, determinada y actualmente exigible (la de rendir cuentas de operaciones patrimoniales concretas y precisas);

d.- Mora del cuentadante (omisión en rendir la cuenta a pesar de habersele solicitado);

e.- Documento público indubitado en que consten de manera auténtica los cuatro elementos enunciados (arts. 1685, 1686, 1689 Pr.).

Caso de no existir el documento indubitado que tenga aparejada ejecución, el cuentahabiente debe acudir a la vía ordinaria u ordinaria verbal, en su caso, para obtener una sentencia estimatoria que declare la existencia de la obligación del cuentadante de rendir la cuenta, y luego hacer uso del procedimiento ejecutivo que se estudia en éste acápite:

“... cuando la demanda no es acompañada de documento ejecutivo, que demuestre la obligación de rendirla a cargo del demandado, y que por ello surge la disputa sobre si hay o no la obligación de rendirla, la acción se tramita como juicio ordinario, y la sentencia definitiva que en él recaiga, si fuere favorable al demandante, se ejecutará de acuerdo también con el artículo 1408 y siguientes Pr....”(Sentencia de las 12 m. de 28 de agosto de 1957, B.J. pág. 18657, Cons. I).

El procedimiento ejecutivo de rendición de cuentas es el siguiente:

1.- Admitida la demanda (que debe ir acompañada del documento que justifique la obligación de rendirla), el juez dictará auto ordenando al ejecutado rendir las cuentas exigidas, concediéndole para ello un plazo de quince a treinta días para que lo haga, quedando a criterio prudencial del juez prorrogar dicho plazo hasta por un período igual (art. 1405 Pr.).

Del auto que ordena rendir las cuentas no se concede apelación (art. 1406 párr. 1º Pr.):

“... el procedimiento establecido para rendición y examen de cuenta ha sido alterado con la apelación que interpuso el señor Serrano del auto en que el Juez le ordenó rendir la cuenta pedida y le señaló el término dentro del cual debía verificarlo, ya que ese auto no es apelable; en vez de procederse en el caso conforme al art. 1406 Pr.” (Sentencia de las 12 m. de 17 de febrero de 1925, B.J. pág. 4790, Cons. I).

2.- Si el ejecutado no rinde la cuenta en el plazo que se le da, o en su prórroga, el juez, a petición del ejecutante, decretará en su contra apremio corporal, de conformidad con los arts. 2521 y 2523 C.10

3.- El ejecutado tiene un plazo de tres días, más el de la distancia (contados a partir del requerimiento) para deducir oposición (art. 1406 Pr.). No existen en este tipo de juicio excepciones taxativas, pudiendo oponerse no sólo las señaladas en el art. 1737 Pr., sino tambien las contempladas en el art. 1406 Pr.: excepciones dilatorias como incompetencia de jurisdicción, litispendencia, etc., o excepciones que tiendan a destruir la acción, como el finiquito, la transacción y otras semejantes:

“... como (al) documento prsentado se le conceptúa con mérito ejecutivo, el juicio que, en tal caso, se deriva debe considerarse equivalente al juicio ejecutivo, aunque las excepciones con que el demandado puede defenderse no sean taxativas, ni de la misma naturaleza de las que prescriba para éste el artículo 1737 Pr., ya que tal circunstancia no constituye diferencia sustancial que desnaturalice aquella consideración, puesto que en ambos casos, la sentencia que se haya de dictarse no es sobre la existencia misma de la obligación, objeto de la demanda, sino solo ha de concretarse a estimar el mérito de las excepciones opuestas por el demandado...” (Sentencia de las 12 m. de 28 de agosto de 1957, B.J. pág. 18657, Cons. I).

Todas las excepciones deben proponerse en un solo escrito, señalando concretamente para cada una de ellas los hechos en que se funda y los medios de prueba que usará para justificarla (art. 1739 Pr.).

4.- De la oposición del ejecutado se dará vista (traslado, dice el art. 1407 Pr.) por tres días al ejecutante, y con lo que éste diga, actuándose a continuación de la forma siguiente:

a.- Si las excepciones son inadmisibles, o no se precisa abrir a pruebas por referirse a cuestiones de Derecho, se dicta sentencia en el plazo legal.

b.- Si las excepciones son admisibles y se refieren a cuestiones de hecho, se abre a pruebas por ocho días, y vencida la estación probatoria se dicta la sentencia que corresponde.

Esta sentencia es siempre apelable en ambos efectos.

5.- Si el ejecutado rinde las cuentas, el juez rubricará todas las hojas en que consten (art. 1412 Pr.), y se dará vista de ellas al ejecutante por seis días (art. 1408 Pr.).

Si el ejecutante se conforma con ellas, se aprueban y el juicio termina. Las partidas de las cuentas que no son reparadas (glosadas) por el cuentahabiente se consideran consentidas, y sobre ellas no se acepta más debate (art. 1408 Pr.).

6.- Si de la presentación de las cuentas no glosadas resuelta la existencia de saldos a favor del cuentahabiente, éste puede pedir al juez que libre inmediatamente ejecutoria para el cobro de ese saldo, sin perjuicio de lo que resulte del correspondiente juicio ordinario de glosa. El cobro de éste saldo, independientemente de su cuantía, se hará como incidente en cuerda separada (art. 1413 Pr.).

3.- El juicio ordinario de glosa

Si dentro de los seis días de la vista de la rendición de cuentas, el ejecutante les hace reparos (glosas), estas constituyen la demanda ordinaria de glosa (art. 1409 Pr.).

De la demanda de glosa se confiere traslado por seis días al cuentadante para que las conteste y oponga las excepciones y derechos que le asistan (arts. 1408 y 1409 Pr.).

Si el fundamento de las glosas consiste en la inexactitud de guarismos o cálculos de la rendición de cuentas, el juicio será ordinario de Derecho, por lo que contestada la demanda, el juez, sin más trámite, pedirá los autos con citación de las partes y dictará sentencia declarando cual es el débito o crédito líquido de la cuenta (art. 1410 Pr.).

Si el fundamento de las glosas consiste en la falta de pruebas o documentos que justifiquen las datas de la cuenta, o sobre la falta de legitimidad de estas o aquellos, el juicio será ordinario de hecho, por lo que contestada la demanda y opuestas todas las excepciones, se abrirá a pruebas por veinte días con todos los cargos (art. 1411 Pr.).

La sentencia estimatoria que se dicte en esta clase de juicio se ejecutará por las reglas de la ejecución de sentencia.

4.- Rendición de cuentas cuando el cuentadante está ausente

Si el cuentadante está ausente y dejó apoderado, se procede con éste, concediéndosele un plazo de uno a dos meses para que rinda las cuentas. En ningún caso se dictará apremio corporal contra el apoderado (art. 1414 Pr.).

1.- Si el apoderado rinde las cuentas, se procede como se ha explicado en los acápites 2 y 3.

2.- Si el apoderado no rinde la cuenta, se da al cuentahabiente un plazo de ocho a quince días para que formule él mismo la cuenta, debiendo acompañarla en lo posible de documentos justificativos.

Rendida la cuenta por el cuentahabiente, se pasa por quince días al apoderado para que la apruebe o la glose. Si la aprueba, se dicta sentencia sin más trámite. Si el apoderado glosa las cuentas, se da traslado por seis días al cuentahabiente, teniéndose por consentidas las partidas no glosadas.

Transcurridos los seis días, el juez, a petición de parte, tomará promesa estimatoria al cuentahabiente que rindió la cuenta, procediendo conforme a lo dispuesto en los arts. 1245, 1246, 1247, 1249 y 1250 Pr.

3.- Si el apoderado del cuentadante reconoce saldos a favor del cuentahabiente, el juez, a petición de éste, librará ejecutoria para su ejecución incidental (arts. 1413 y 1417 Pr.).

5.- Nombramiento de guardador ad-litem al cuentadante

Si el cuentadante ausente no dejó apoderado conocido, a petición del cuentahabiente se le nombrará un guardador ad-litem (arts. 868, 872 y 873 Pr.), y se procederá como se ha dicho en el acápite anterior.

También se nombrará guardador ad-litem al cuentadante contra quien, habiendo sido requerido para rendir cuentas sin que lo haya hecho, se haya decretado apremio corporal sin que fuere posible hacerlo efectivo. En éste caso, transcurridos quince días de acordado el apremio corporal, se le nombrará guardador ad-litem sin ningún trámite, procediéndose en adelante como se ha dicho en éste acápite (art. 1418 párr. 1º Pr.).

De igual manera se procede cuando el cuentadante rinde las cuentas de manera informal (art. 1418 párr. 2º Pr.)

6.- Rendición de cuentas de menor cuantía

Cuando por razón de la cuantía debe conocer del asunto un juez local, se aplican los procedimientos arriba estudiados, reduciendo los plazos a la mitad.

Sin embargo, para el juicio de glosa se aplica el procedimiento del juicio ordinario verbal (arts. 1419 y 1957 Pr. y siguientes).

NOTAS:

1 Art. 106 C.C.: “Todo comerciante que contrata por cuenta ajena está obligado a rendir cuenta instruída y documentada de su comisión y gestión”.

2 Art. 2437 C.: “Los contratantes pueden establecer los pactos, cláusulas y condiciones que tengan por conveniente, siempre que no sean contrarios a las leyes, a la moral, ni al orden público”.

3 Art. 254 C.: “El padre entregará al hijo mayor o declarado mayor, o a la persona que le reemplace en la administración, cuando ésta concluya, por otra causa, todos los bienes y frutos que pertenezcan al hijo y rendirá cuenta de dicha administración”.

4 Art. 431 C.: “El testador no puede eximir al guardador de la obligación de hacer inventario y de rendir en debida forma sus cuentas”.

Art. 482 C.: “El guardador está obligado a llevar cuenta fiel y documentada de las rentas y de los gastos que la administración y la persona del menor hubieren hecho necesarios, aunque el testador lo hubiere exonerado de rendir cuenta alguna”.

Art. 484 C.: “Terminada la guarda, el guardador o sus herederos deben dar cuenta justificada de su administración, al menor o al que lo representante, en el término que el juez lo ordene, aunque el menor en su testamento lo hubiere eximido de esta obligación”.

5 Art. 1317 C.: “El testador no puede dispensar al albacea de la obligación de hacer el inventario de los bienes de la sucesión”.

Art. 1342 C.: “El albacea está obligado a dar cuenta a los herederos de su administración, aunque el testador lo hubiere eximido de hacerlo”.

6 Art. 1269 C.: “Consumidos los bienes de la sucesión, o la parte que de ellos hubiere cabido al heredero, en el pago de las deudas y cargas, deberá el juez, a petición del heredero, citar por edictos a los acreedores hereditarios y testamentarios que no hayan sido cubiertos para que reciban de dicho heredero la cuenta exacta y en lo posible documentada de todas las inversiones que haya hecho, y aprobada la cuenta por ellos, o en caso de discordia por el juez, el heredero será declarado libre de toda responsabilidad ulterior”.

7 Art. 3383 C.: “El gestor está obligado a dar cuenta exacta y fiel de sus actos, así como de las cantidades recibidas y gastadas”.

8 Art. 3318 C.: “El mandatario es obligado a dar cuenta de su administración conforme al convenio, si lo hubiere; no habiéndolo, cuando el mandantre la pida, y en todo caso, al fin del contrato. Las partidas importantes de su cuenta serán documentadas, si el mandante no le hubiere relevado de esa obligación. La relevación de rendir o de comprobar cuentas no exonera al mandatario de los cargos que contra él justifique el mandante. La rendición de cuentas se ventilará ante la autoridad en que se ejerció el mandato, la cual será también competente para conocer de las demandas por costas y honorarios”.

9 Art. 1408 Pr.: “Rendida la cuenta se pasará por seis días al que la pidió; y si éste estuviere conforme con ella, se aprobará. Pero si la glosa o le hace observaciones, se dará traslado a la otra parte por el término ordinario para que conteste. Las partidas que no se reparan se reputan consentidas desde luego”.

Art. 109 C.C.: “El que deja transcurrir un mes contado desde la recepción de una cuenta, sin hacer observaciones, se presume que reconoce implícitamente la exactitud de la cuenta, salvo prueba contraria, y salvo igualmente la disposición especial a ciertos casos. Las reclamaciones pueden ser judiciales o extrajudiciales”.

10 Art. 2521 C.: “El apremio corporal tiene lugar: ... 3° Contra los guardadores, administradores, tesoreros y otras personas semejantes requeridas para la rendición de cuentas, si no lo verificaren en el término señalado en la providencia judicial respectiva...”.

Art. 2523 C.: “La persona contra quien se decrete apremio, sufrirá la pena todo el tiempo de su omisión o renuencia a obedecer la orden judicial que motive su arresto. El apremio corporal no durará más de un año, ni las multas excederán de mil pesos; y ya sea que la persona lo sufra o evite su arresto o el pago de las multas, siempre será responsable con sus bienes presentes y futuros a las acciones que contra ella se deduzcan”.

1 comentario:

Anónimo dijo...

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